EL ABUELO
Un viejo aristócrata arruinado desea conocer cuál de sus dos nietas es la verdadera hija natural de su hijo fallecido.
Título original El abuelo
Año 1998
Duración 140 min.
País España
Dirección José Luis Garci
Guion José Luis Garci, Horacio Valcárcel. Novela: Benito Pérez Galdós
Música Manuel Balboa
Fotografía Raúl Pérez Cubero
Reparto
Fernando Fernán Gómez, Rafael Alonso, Cayetana Guillén Cuervo, Agustín González, Cristina Cruz Mínguez, Alicia Rozas, Fernando Guillén, Francisco Piquer, Emma Cohen, Antonio Valero, Nuria Rodríguez
Compañías Nickel Odeon
Género Drama | Vejez / Madurez
Grupos Adaptaciones de Benito Pérez Galdós
Sinopsis
Asturias, principios del siglo XX. Don Rodrigo de Arista Potestad, Conde de Albrit, Señor de Jerusa y de Polán, creía saber qué era el honor. Hasta que regresó de América viejo, casi ciego y arruinado. A su llegada descubre un amargo secreto: una de sus dos nietas -Nelly y Dolly- es ilegítima, no lleva la noble sangre de su familia. (FILMAFFINITY)
Posición en rankings FA
122 Mejores películas españolas de la historia
Premios
1998: Nominada al Oscar: Mejor película de habla no inglesa
1998: Premios Goya: Mejor actor (Fernando Fernán Gómez). 13 nominaciones
1998: Premios Forqué: Nominada a mejor película
El honor ó el amor. 23 de marzo de 2010
El Abuelo, Don Rodrigo de Arista Potestad, conde de Albrit, señor de Jerusa y de Polán, viejo y excéntrico personaje que pertenece a una clase aristocrática española (ya venida a menos), regresa de América completamente arruinado, pero mantiene todavía el orgullo de su nombre y el honor que los regios blasones de su escudo le confieren, honor que quiere dejar en herencia a los que por legítima descendencia les corresponda. Este es el comienzo de la magnífica obra “El Abuelo” de Benito Pérez Galdós, notablemente llevada a la pantalla por José Luis Garci.
Aparte del inmenso retrato, que de los personajes nos dejó Galdós y que son la base primordial de la adaptación cinematográfica, debemos destacar de la misma, los maravillosos exteriores, los decorados, la excelsa música que Manuel Balboa escogió para la película (que nos invita por una parte a la reflexión, pero por otra nos sumerge en ese mundo un tanto deprimente y sin sentido, en el que el abuelo intenta encontrar un último sentido a su vida), la fotografía, y lo más importante el enorme reparto de actores que merece un capítulo aparte y que a mí modo de ver, es un homenaje a la mayoría de ellos.
Fernando Fernán Gómez (memorable Don Rodrigo, faltan calificativos para poder honrar su trabajo), y es que todo le acompaña, su esbelta figura, su pobladísima barba, su lenguaje pulcro y preñado de tonalidades. Rafael Alonso (magnífico Pío Coronado, maestro y tutor de las niñas, de bondad excesiva, la expresión bondadosa de su rostro no la lograron borrar ni los años ni tampoco los pesares personales), Senén (soberbio Agustín González, siempre sobrio en su trabajo, en éste papel quizás lo está un poco más). A mí modo de ver en estos tres personajes se apoya parte de la obra, los tres tienen mucha fuerza aunque sin la figura de Fernán Gómez, quizás no existiría “El Abuelo”. El resto de actores todos cumplen a la perfección, evidentemente unos sobresalen por encima de los demás.
Todos ellos, arropados por una exquisita recreación de ambientes y un cadencioso montaje, dan como resultado una película cautivadora. Llena de matices, con unos diálogos superiores, con varias lecciones y lecturas que a muchos de nosotros nos iría muy bien aprender.







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